sábado, 26 de junio de 2010

Diálogo

-Eres tan diferente a los demás...
-Cada uno tenemos algo que nos distingue
- Pero... tú... no me regalas bombones, flores, joyas, ropa... como lo hicieron los demás, ¿por qué no lo haces, es lo normal cuando amas a alguien, no?
- Yo voy más allá, te regalo algo que nunca podrá desaparecer, marchitarse, tirarse, romperse...
Te ofrezco viajes a sitios increíbles, sensaciones indescriptibles, paisajes con un atardecer risueño, de anochecer con pasión y de amanecer embriagador; detalles que ahora no le das importancia pero que el día que todo acabe serán los que más te punzarán el corazón. En definitiva, te regalo recuerdos, lo material desaparece cuando tú decidas, pero los recuerdos son más difíciles de borrar, dudo que te vuelvas loca e intentes matar como sea a tu memoria, pero... sólo quiero regalarte felicidad y... si un día ésto se acaba, quiero que me odies, porque eso significará que nunca escaparé de tu mente; y te aseguro que yo me volveré loco si no te tengo pero cuando me cubra la nostalgia sé que sonreiré al recordarte feliz...
- Regálame un sinfín de recuerdos... y te equivocas... ya te odio, con o sin regalos... te tengo impregnado en cada rincón de mi cuerpo y no quiero que te vayas nunca... ¿oíste? nunca

jueves, 17 de junio de 2010

Espectáculo

Agitación de personas, bullicio de risas, murmullos, susurros, pasos... un calor sofocante y con un estruendo procedente del escenario hace encender el silencio a toda la multitud.
Me posiciono en mi fila, todo se oscurece, los focos se encienden, se aproxima la gran actuación... y yo... me dedico a buscarte entre el gentío, ante miles y miles de personas, minutos después guitarras, piano, platillos, tambor... comienzan a sonar y para todos el espectáculo ha comenzado, mientras que para mí el espectáculo comienza en el momento en que te diviso entre la muchedumbre.

Y ahí estás, unas filas tras de mí, sonriendo con tus ojos brillantes llenos de emoción y tu cuerpo... tu cuerpo no deja de vibrar de intensidad. Me contagias tu sonrisa, tu brillo y esa vibración apiñada de nervios.

Canciones que un día fueron nuestras suenan de fondo, sigo abstraída por ti, lo demás me es insignificante.

El espectáculo está a punto de acabar y tú enloquecida besas al idiota que nos separó... acaba el espectáculo... acaba mi espectáculo, se apagan los focos... se apaga mi corazón

martes, 1 de junio de 2010

Sólo hay un paso


Hay algo que nunca entenderé... ¿tanto el amor como el odio... hechizan? o ¿depende de las personas y su comportamiento?


Y es que cuando amas, ves a esa persona como un ser perfecto, justo lo que siempre has buscado, que tenga esas virtudes que te sacan sonrisas, que cada gesto te deje anonadada... y a la hora de la verdad cuando todo eso se rompe, cuando ya no hay amor o... ese amor te ha dañado tanto que cada día se va transformando en odio y al ver esa persona piensas... ¿cómo pude estar enamorada de ese ser? ya no ves virtudes, sino defectos, a cada gesto que hace... tú te desquicias, se cruza en tu mente y tus sonrisas cochan para volverse sonrisas amargas.


Quizás tanto el amor como el odio contienen sentimientos tan contradictorios que hacen que veas a una misma persona de una manera u otra... como si te sintieras la persona más afortunada del mundo por haber nacido en la misma ciudad que esa persona, o haberte topado con ella en otra habitación, calle, pueblo, ciudad, país, continente o cualquier otro planeta, estar encantada con el destino por el encontronazo... o tal vez hubieras querido todo lo contrario...

Bloqueada


Pinchazos en la cabeza que hacen que tu mente se nuble, tu vista se emborrona, tu habla se apaga y no puedes pronunciar ni una sola palabra... un nudo de lágrimas en la garganta te lo impide, no puedes reaccionar, tus recuerdos se borran y no puedes defenderte ante lo recriminado y al fin y al cabo acabas dañándote a tí misma