Mil novecientos noventa y uno
Embarca tu mente a cada historia
viernes, 9 de diciembre de 2011
La niña del chubasquero verde
Noviembre Astillado
Insomnio. Come cocos. Ausencia. Mirada turbia. Tragos de saliva. Incertidumbre. Oscuridad. Cama. Rotaciones. Mordedura de labio. Boca arriba. Frustración. Músculos tensos. Boca abajo. Futuro. Negro. Respiración honda. Solución. Imagino. Improviso. Invento. Profundizo. Ojos cerrados. Claridad. Músculos relajados. Posición fetal. Izquierda. Memorizo. No hay dolor. Sensación perfecta. Efímera. Llena. Vacía. Equilibrada. Leve Respiración. Ojos entreabiertos. Despertar. Tiempo. Fugacidad. Realidad. Miedo. Inseguridad. Soledad. Respiración agitada. Ojos abiertos. Zapatillas. Legañas. Desagüe. Café. Distracción. Placer. Energía. Tic-tac. Razón. Fuerza. Vitalidad. Abrigo. Lluvia. Paraguas. Lila. Bus. Libro. Canciones. Papel. Bolígrafo. Garabatos. Tos de fondo. Carcajadas. Lecciones. Bostezos. Rugidos de hambre. Cotilleos. Sopa. Abecedario. Caliente. Desconexión. Chat. Conexión. Música. En trance. Locura. Paseo. Río. Mp3. Shinoflow. Recuerdos. Sonrío. Camino. Me pierdo, me pierdo en mis pasos... allí, donde más me encuentro. Paz. Tranquilidad. Desahogo. Conversaciones. Conciencia. Aclaración. Renovación. Hombre. Desconocido. Su violín. Llaves. Colacao. Habitación. Páginas. Utopía... Insomnio... quizás hoy no.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Quédate
miércoles, 31 de agosto de 2011
Vacío
Anoche, de madrugada, me tragué una serie en la que una chica era besada por otra y comenzaba a sentir, sentir unos no se qué a los que no le faltaba nada, les sobraba miedo.
Las cuatro y cuarenta y cuatro marcaba mi despertador, seguía sin apenas poder respirar, aquella chica tuvo el miedo que aún sigo teniendo yo, y por más que lo intento no se va… No es solo miedo a lo nuevo, a lo que no estás acostumbrada, sino que tengo miedo a sentir cómo derrumban muro a muro las paredes de mi corazón, y en cada golpe salpicar ladrillos hechos de dolor y mariposas atrapadas… hasta dejarme a la intemperie, donde todos, hasta yo misma, puedan dañarme, dañarme tanto hasta transformarme en el polvo de aquellos muros que una vez construí.
Cada día estoy más convencida y quizás lleves razón y esté enamorada, enamorada del amor.
Cuando vuelvo a la realidad, me río de lo tonta que soy por imaginarme desde hace años y años con alguien, desquebrajándome la cabeza para sorprender, hacer reír, conseguir que se inquiete con una simple mirada… cientos de cosas que podría hacer y que nunca he hecho por miedo, miedo que bloquea cada parte de mi cuerpo.
Ahora tengo mucho miedo, en poco tiempo están derrumbando mis paredes y en cada abrazo que doy explota un ladrillo en el que se triplican las mariposas y divide el dolor, será porque el miedo se está empequeñeciendo y sea lo que sea que estoy sintiendo me da igual lo que pase con ello si con tal de conseguir amar, el amor se vuelva desamor, pero para ser desamor primero ha de ser amor; y si algo he querido sentir en ésta vida es esa sensación, por una vez y aunque no tenga ni principio ni fin, que sólo exista, simplemente con que tu existencia desaparecieron los vacíos.
miércoles, 29 de junio de 2011
Fecha de caducidad
-William: Louis, ¿cómo supiste que estabas enamorado de Sophie?
-Louis con una sonrisa contestó : No es fácil saberlo, algunos mueren sin saber que estaban enamorados, otros no encontraron el amor; yo, por suerte, tras casi treinta años de buscarla en innumerables abrazos, besos, caricias... la encontré, era ella, era Sophie.
-William: Pero.. y ¿cómo supiste que era ella la verdadera y no algo pasajero? me refiero a un capricho más...
-Louis: Lo sé porque en cada una de nuestras miradas, en cada uno de nuestros abrazos, besos, caricias o gestos... siento que no existe fecha de caducidad.