viernes, 9 de diciembre de 2011

La niña del chubasquero verde

-¿Qué ha sido de la niña del chubasquero verde?- preguntó una voz ronca.

A su respuesta acude la de un anciano burlón- No sé, hace años que no se la ve-.

- ¿¡Estáis ciegos!?, hace unos días la vi girar la esquina, su chubasquero estaba bastante rasguñado, pálido e incluso me atrevería a decir que agujereado... ese chubasquero, si hablara, tendría mucho que contar. - argumentó el tercer anciano que también disfrutaba de una tarde grisácea en el portal.

- Yo diría que estáis todos completamente ciegos, incluido tú, abuelo; la niña del chubasquero verde, gira cada atardecer esa esquina, lo ha estado haciendo con un grueso y largo abrigo negro y da la sensación de que es impenetrable, ni el más mínimo suspiro de aire lo traspasaría para rozar su endeble cuerpo...-.

- Vaya chico, cualquiera podría afirmar que a su paso, tus párpados se niegan a pestañear- observó la voz ronca.

Una leve sonrojez reinó en el joven.

-¿Por qué, por cambiar de abrigo? ¡vaya una tontería!- balbuceó el viejo burlón entre risas.

Con el ceño fruncido y la mirada fija en su propia imaginación, el joven le contestó: - No, no está enamorada, mejor aún, ha vuelto a ser valiente y a creer, está preparada para cualquier cosa, le da igual si le desquebrajan su chubasquero, aún quedando cuatro hilos verdosos, tras ellos ya no habrá un cuerpo endeble...- .

Noviembre Astillado

Insomnio. Come cocos. Ausencia. Mirada turbia. Tragos de saliva. Incertidumbre. Oscuridad. Cama. Rotaciones. Mordedura de labio. Boca arriba. Frustración. Músculos tensos. Boca abajo. Futuro. Negro. Respiración honda. Solución. Imagino. Improviso. Invento. Profundizo. Ojos cerrados. Claridad. Músculos relajados. Posición fetal. Izquierda. Memorizo. No hay dolor. Sensación perfecta. Efímera. Llena. Vacía. Equilibrada. Leve Respiración. Ojos entreabiertos. Despertar. Tiempo. Fugacidad. Realidad. Miedo. Inseguridad. Soledad. Respiración agitada. Ojos abiertos. Zapatillas. Legañas. Desagüe. Café. Distracción. Placer. Energía. Tic-tac. Razón. Fuerza. Vitalidad. Abrigo. Lluvia. Paraguas. Lila. Bus. Libro. Canciones. Papel. Bolígrafo. Garabatos. Tos de fondo. Carcajadas. Lecciones. Bostezos. Rugidos de hambre. Cotilleos. Sopa. Abecedario. Caliente. Desconexión. Chat. Conexión. Música. En trance. Locura. Paseo. Río. Mp3. Shinoflow. Recuerdos. Sonrío. Camino. Me pierdo, me pierdo en mis pasos... allí, donde más me encuentro. Paz. Tranquilidad. Desahogo. Conversaciones. Conciencia. Aclaración. Renovación. Hombre. Desconocido. Su violín. Llaves. Colacao. Habitación. Páginas. Utopía... Insomnio... quizás hoy no.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Quédate

Si sucede algo, algo con lo que no sabes cómo reaccionar ni qué decir... y sientes que todo se para en seco, se detiene y sientes que el invierno te rodea; respira, que tus párpados hagan de persiana y apaguen tu mirada para sólo centrarte en tu averiada respiración y por favor no digas nada sólo quédate a su lado y...

que el tiempo vuele y grabes los diferentes y cientos de miles de tonos de su risa
que el tiempo vuele y que su prenda favorita sean tus abrazos
que el tiempo vuele y sus lágrimas se evaporen y transformen en tormentas de verano y no de un frío invierno
que el tiempo vuele y que su pelo ondee de un castaño oscuro a un castaño blanquecino
que el tiempo vuele y volará el dolor

miércoles, 31 de agosto de 2011

Vacío

Tantas noches de insomnio en las que no paras de reflexionar una y otra vez, y me doy cuenta de que nunca he llorado por amor; he querido al chico de la sonrisa torcida (mi favorita) y he sido absorbida por la niña de ojos de esmeralda, pero siempre he sabido que no eran más que sentimientos pasajeros en los que cuando me sumergía me sentía vacía, era como volar sin alas, como escribir sin tinta o bucear sin aire… faltaba algo.

Anoche, de madrugada, me tragué una serie en la que una chica era besada por otra y comenzaba a sentir, sentir unos no se qué a los que no le faltaba nada, les sobraba miedo.

Las cuatro y cuarenta y cuatro marcaba mi despertador, seguía sin apenas poder respirar, aquella chica tuvo el miedo que aún sigo teniendo yo, y por más que lo intento no se va… No es solo miedo a lo nuevo, a lo que no estás acostumbrada, sino que tengo miedo a sentir cómo derrumban muro a muro las paredes de mi corazón, y en cada golpe salpicar ladrillos hechos de dolor y mariposas atrapadas… hasta dejarme a la intemperie, donde todos, hasta yo misma, puedan dañarme, dañarme tanto hasta transformarme en el polvo de aquellos muros que una vez construí.

Cada día estoy más convencida y quizás lleves razón y esté enamorada, enamorada del amor.

Cuando vuelvo a la realidad, me río de lo tonta que soy por imaginarme desde hace años y años con alguien, desquebrajándome la cabeza para sorprender, hacer reír, conseguir que se inquiete con una simple mirada… cientos de cosas que podría hacer y que nunca he hecho por miedo, miedo que bloquea cada parte de mi cuerpo.

Ahora tengo mucho miedo, en poco tiempo están derrumbando mis paredes y en cada abrazo que doy explota un ladrillo en el que se triplican las mariposas y divide el dolor, será porque el miedo se está empequeñeciendo y sea lo que sea que estoy sintiendo me da igual lo que pase con ello si con tal de conseguir amar, el amor se vuelva desamor, pero para ser desamor primero ha de ser amor; y si algo he querido sentir en ésta vida es esa sensación, por una vez y aunque no tenga ni principio ni fin, que sólo exista, simplemente con que tu existencia desaparecieron los vacíos.

miércoles, 29 de junio de 2011

Fecha de caducidad

-William: Louis, ¿cómo supiste que estabas enamorado de Sophie?

-Louis con una sonrisa contestó : No es fácil saberlo, algunos mueren sin saber que estaban enamorados, otros no encontraron el amor; yo, por suerte, tras casi treinta años de buscarla en innumerables abrazos, besos, caricias... la encontré, era ella, era Sophie.

-William: Pero.. y ¿cómo supiste que era ella la verdadera y no algo pasajero? me refiero a un capricho más...

-Louis: Lo sé porque en cada una de nuestras miradas, en cada uno de nuestros abrazos, besos, caricias o gestos... siento que no existe fecha de caducidad.

lunes, 27 de junio de 2011

1967

Séptimo suspiro en ésta mañana llena de un calor asfixiante. Me encantaría que estos suspiros fueran debido a las altas temperaturas que flotan en mi habitación.

Todos dicen: "soñar con -esa- persona es buena señal". Y yo pienso todo lo contrario, significa que incluso ya mi subconsciente te quiere, te quiere tener... ¡maldito subconsciente! es ahí realmente de la única forma que puedo tenerte, poder idealizar y sentir que es real todo por unos instantes; en mi subconsciente podemos viajar donde siempre quisimos o mejor aún,sumergirnos en lugares más increíbles de lo que hubiéramos imaginado, todo prácticamente mágico para luego despertarme en el más completo vacío, dando bienvenida a la realidad, a ser consciente de que todo es posible menos tú.

Octavo suspiro, mirada perdida, aire abrasador que ondea las cortinas, mi mente recuerda aquella tarde que pensé que no podías superar tu propia belleza hasta que te vi con tu melena alborotada mientras te quejabas de lo fea que estabas... He aquí otras palabras calladas, guardadas y que retumban en mi interior buscando alguna salida que quizás el miedo se haya olvidado vigilar.

Y si algo saco en claro... es que tu mirada me dice que vamos a estar juntas toda la vida, que la química que vuela entre nosotras me dice que nos conocemos de otras vidas ya pasadas, y nuestras manos manifiestan con cada gesto que ¡juran no separarse nunca en ninguna de las infinitas vidas que nos quedan!; hasta que llega a mí la dama del "Dudar", y echa por tierra todo lo que saco en claro y dudo hasta de si el color de las paredes de mi habitación sigue siendo blanco o es lo que yo quiero ver o interpretar...

Pierdo la cuenta de mis suspiros y mi mirada se torna, se gira hacia la izquierda y leo "odio odiar, porque sólo significa una cosa" escrito a carbón en la pared. Así es, odio odiar, porque sólo significa que siento algo que ya no puedo controlar, que ya ni sé si podré pararlo a tiempo y te odio, te odio porque estás clavada en cada recoveco de mi mente, alma, cuerpo y peor aún, estás clavada en mi subconsciente. Odio saber que nunca seré quien pinte tu sonrisa, quien la mantenga, quien la restaure cada vez que alguien la marchite y quien nunca la borre...

También odio haber nacido en ésta época, en la que el amor sólo es amor si es entre hombre y mujer, en la que no vale el amor entre dos almas, dos personalidades que encajan mejor que la llave de la caja fuerte que contiene tal riqueza que pueda sostener al mundo entero.

Será amor disfrazado de amistad, de dos amigas que se aman pero lo callan por miedo, miedo a ellas mismas y miedo a la sociedad, miedo a su gobernador homófobo...

Cierro mis ojos y susurro : te esperaré las vidas que hagan falta.

viernes, 27 de mayo de 2011

Miradas

Suspiras diciendo que la mirada es el fondo del alma... que sin pronunciar palabra alguna sabes lo que realmente quiere decir; que en su mirada no hay nada más que sinceridad; que en ella se puede ver su pasado, su presente y su futuro; que en su mirada se pueden sentir sus abrazos no dados, sus ganas de besar, las caricias más suaves que nunca dio; dices que una mirada llena de odio duele más que cualquier mísero plan para dañar...

Sigues suspirando con el dicho de "un silencio vale más que mil palabras". Y yo te respondo: en ése silencio quien habla es el brillo de los ojos.

Y me haces recordar la mirada de la niña de ojos tristes... engañaba y engaña a todo el mundo[menos a mi], les engaña con su sonrisa sublime, nadie se percata de que la misión de esa sonrisa encantadora es contagiar a dicho observador para mandarlo al limbo para así dejar pasar de largo la mirada de la niña de ojos tristes...

En su mirada yo veo incomprensión, dolor, vacío, escasez de contentura, soledad, silencio... mucho silencio; veo a una niña atrapada en sí misma, que no se deja ver con facilidad, se oculta con actos, palabras que despistan y con astucia ataca con preguntas para así evitar ser ella quién las responde para así ir poco a poco desnudándola y dejándola indefensa.

Su mirada también refleja miedo pero a la vez valentía, se mezclan la debilidad y la fuerza, pero vibra más su fuerza que debilidad; me transmite que tuvo un pasado duro y quizás ahora tenga un presente inestable pero está segura de tener claro su futuro.
Me hace pensar, que las cosas que le faltaron, las cosas que le dolieron, las cosas por las que sufrió se le han quedado grabadas en cada vértice de su piel, aunque confío en que lo que tuvo ella evitará que lo tengan las personas a quien ella quiere, les ofrecerá lo mejor de ella, transmitirá la bondad que a poca gente le queda, exprimirá las sonrisas más difíciles de exprimir... hará tanto bien por tanto mal recibido...

Seguiría diciendo tantas cosas de su mirada observándola un simple segundo...



Toda mirada tiene su mensaje que grita a través del silencio, puede que grite una especie de código que sólo los mejores traductores pueden descifrar o puede que no haya ningún código ni ningún mejor traductor sino que solo haya miradas que miran hacia sí mismas, como si frente a ellos les acompañara un espejo en el cuál sólo se reflejan ellos mismos.