viernes, 26 de noviembre de 2010

15

¿Alguna vez has sentido en un beso una sensación rara pero especial, como si de una especie de magia recorriera todo tu cuerpo, llena de cosquilleo y una especie de droga, la cual te produce tal adicción que no puedes parar, que quieres un beso tras otro y en esos instantes olvidas que tras de tí y a tu alrededor el mundo sigue su rutina?, ¿Lo has sentido alguna vez?

Si, la sentí a los quince años

¡Oh vaya! Yo había oído hablar de ella, pero pensaba que no existía, que era una bobada de enamorados pero... anoche al besarnos... sentí todo eso, incluso más, pero no lo puedo explicar. Y no sé si odiar el haberla sentido, las personas se pasan la mayor parte de su vida buscando a esa persona que te haga sentir como un idiota pero a la vez la persona más afortunada y supongo que esa sensación tal como se enciende se apaga; puede que la mate el tiempo o tal vez la mentira o quizás sea el desamor... ¡da igual!, lo que interesa es que se desvanece para no regresar nunca más, y es ahí cuando realmente se detecta que es amor, cuando esa magia llega a tí, luego se esfuma pero nunca olvidas el beso exacto en la que apareció aquella sensación, se te queda grabado en tu alma de por vida. Y creo que soy un tonto por darme cuenta ahora de que estoy enamorado de tí, es triste no volver a sentir esa sensación con otra per-per-sona, hmmm... conmigo.

Esa sensación, a los quince, la tuve contigo, fue la noche de una borrachera increíble que tuviste, ya veo que no recuerdas nada. Y anoche la volví a sentir de nuevo, contigo.