lunes, 13 de septiembre de 2010

Embarcadero

Daphne hablaba sin parar mirando al lago, mientras él contemplaba aquellos tenues hombros y... allí en el lago, rodeados de la naturaleza, de pájaros canturreando y con un cielo salpicado de nubes reflejado en el agua... Ella parecía tan inocente y bonita que el mero hecho de permanecer a su lado provocó que John no pudiera dejar de sonreír como un tonto.

Se giró hacia él y, en ese momento, con el viento agitándole el pelo y las mejillas rosadas resaltándole por el sol con su gran boca a medio camino entre la risa y la sonrisa... estaba tan encantadora que John se olvidó de respirar...